Atentado Secuestro de Ivan

Ivan 1 year old

Ivan 1 year old 1956

Atentado Secuestro de Ivan – Pero antes, teniendo 8 meses de edad Ivan, sucedió algo que si no hubiera sido por mi madre biológica, Diana Emilia Pichardo Martinez, hubiera sido una gran tragedia.

Hablando de los pestillos, estos también salvaron la situación.

Yo le había preparado a mi madre un cuartico que quedaba al lado de la sala, el cual iba a ser una biblioteca, opuesta como creo he dicho antes la casa en ese entonces solo tenia dos aposentos, el de nosotros y uno donde estaban los tres niños.

Una noche de Viernes a Sábado, se metió un hombre en la casa, entro quitando unas persianas de vidrio y cortando la tela metálica que se le ponía detrás, por los mosquitos, cacatúas, etc.

No había perros afuera porque se había muerto el pastor alemán que teníamos y no habíamos tenido tiempo de buscar otro. Para nosotros el hombre tenia ese dato.

El no pudo pasar a las habitaciones precisamente por los pestillos, pero por la mañana, cuando la niñera se levanto, ve todas las puertas que daban para afuera abiertas. Ella las cerro y nos llamo para decirnos lo que habíamos pasado.

Mi mamá, que como dije durmió el cuartico junto a la sala, o había puesto el pestillo y la puerta de su cuarto le había amanecido abierta. (No creo que esto está correcto. Como yo me recuerdo, Mamá Lupe estaba ahí la noche que se metió el tipo y se llevó la cigarrera. El proximo día, llegó Mamá Diana. Como ella iba a dormir allá, Mami y Papi le dieron una bola a Mamá Lupe cuando fueron al cine. Me acuerdo como ayer Mamá Diana llegando a casa y el tollo esa noche.)

Los vidrios y el pedazo de tela metálica que el hombre había quitado para entrar eran de una ventana de la sala que daba para el porch, estos no aparecieron y a mi, particularmente, esto no me gustaba, primero no se robó nada, solo una cajita de plata de poner cigarrillos con mis iniciales, regalo de mi esposo, después mas nada. (Otra. Habian dos cigarreras. Una con el nombre de Papi y una con el nombre de Mami. La de Mami estuvo en la sala por años después de esto. La que se llevó el tipo fué la de Papi para probar que se habia metido en la casa correcta.)

Mi corazón me decía que volvía.

Se llamó la policía, Ripley era entonces el jefe del departamento de robos y mi suegra tenia mucha amistad con su familia, tanto que ella era madrina de el o de un hermano.

Ellos quisieron coger huellas digitales en las cerraduras de las puertas, pero momo la muchacha las cerró no se pudo.

Después que la policía se fue, nosotros seguimos buscando los vidrios, porque yo decía que el hombre volvía y mi marido decía que no, que el no se iba a arriesgar habiendo estado la policía por allá.

En la noche cuando íbamos a cenar yo mandé a cerrar la puerta que salía a la terraza de atrás, ya todas las otras estaban cerradas. Mi marido me dice que cene tranquila, pero yo no podía, algo me decía que ese hombre volvía, pues ya el hombre estaba escondido dentro.

Lupe Anglada, mi gran amiga, había venido y estaba cenando con nosotros.

Los Sábados generalmente mi marido y yo salíamos a cenar fuera y a veces a bailar, pero ese día yo le dije que no iba, el me dijo que fuéramos solamente al cine, a lo cual yo estuve de acuerdo, aunque hubiera preferido no salir, pero como mi mamá estaba ahí y no le gustaba ir al cine me fui mas tranquila, pues ella era una mujer que tenia mucha fuerza, no le tenia miedo a nada.

El niño o sea Ivan estaba durmiendo en su cuna y mi hija Betsy en su cama, Albertito mi hijo estaba con mi mamá en el porch, viendo televisión.

Las muchachas del servicio estaban en el jardín hablando a travez de la puerta de hierro de la verja con el novio de la cocinera.

Mi hija Betsy de repente viene corriendo y le dice a mi mamá que Ella se quería quedar con ellos en el porch porque le tenia miedo al ladrón. Nunca hemos hemos sabido si fue que la niña vio al hombre or si sintió algo. (Lo que me recuerdo es que fuí al porch y le dije a Mamá Diana que yo tenía miedo porque habían mounstruos en el closet. O algo así, y ella me dijo que lo más seguro eran ratones. Y me dejó acostarme al lado de ella en el Porch.)

De repente mi mamá siente algo y va para adentro y ve un celaje por el pasillo.

Como ella sabe que no habíamos nadie en la casa, se levanta seguido y corre hacia allá. Se encuentra con el hombre con Ivan en sus brazos y queriendo salir por la puerta que yo temprano habíamos mandado a cerrar que daba para la terraza de atrás.

Mi mamá se le va arriba a quitarle el niño y grita llamando a las muchachas del servicio. Estas al oír a mi mamá llamando vienen corriendo y el novio de la cocinera también se subió por la cerca y vino.

El hombre al oír que venia mas personas, soltó al niño y abrió la puerta que salía a la terraza rompiendo la puerta de tela metálica y huyó.

Yo había dejado el numero de teléfono de mi hermano y el numero de teléfono del teatro Olimpia que fue donde fuimos con Lupe.

Las muchachas llamaron a mi hermano y este llegó seguido en piyama junto con su esposa, nos llamaron al teatro y llamaron a la policía. (Tío Mincho todavía vivía en la otra cuadra por donde el futuro Dalsan.)

En esa época nosotros no teníamos verja de protección, sino unas verjitas tipo americano de adorno.

Cuando en el teatro llamaron a mi esposo por una vocina que tenía una llamada de teléfono, yo le dije a Lupe: Se metió el hombre” Mi marido volvió a buscarnos, nos hizo señas y salimos corriendo del teatro. Yo le preguntaba que había pasado y solo me decía que el hombre se había vuelto a meter en la casa, pero no me decía mas nada.

Cuando llegamos, todos estaban en la entrada de la casa y me recibieron diciéndome “Ay doña, lo que quería era llevarse al niño y Doña Diana se lo quitó.”

Yo no podía creer lo que estaba oyendo. Y pueden imaginarse lo que yo sentí! Solo atiné a coger mi muchacho y que los otros dos se pegaran de mi.

Ahí mismo llegaba la policía, empezaron a hablar con mi mamá, y después de un rato se fueron y le dijeron que volverían al día siguiente para traerle una especie de álbum donde tenían fotos de los maleantes.

Desde ese momento yo no me despegaba de mis hijos. En la habitación de nosotros pusimos la cuna del niño y en el suelo en un colchón donde dormían los otros dos.

Y de día hasta para bañarme ellos estaban en el baño conmigo.

Le di muchas gracias a Dios por haberme dado una madre tan valiente pues otra se hubiera puesto a gritar, pero no se le hubiera siquiera acercado al hombre, mientras que ella luchó con el y lo venció.

La policía volvió al otro día con el álbum, Ripley puso a mi mamá a ver las fotos y mi mamá le dijo: “mire Coronel, no se moleste más porque yo se, que el que es, ustedes no me van a traer la foto, el se rió y no volvieron más.

Nos aconsejó que hiciéramos un verja de mas de seis pies y que tuviéramos perros pequeños dentro de la casa y dos grandes afuera, pues parece mentira, pero los pequeños le avisan a los grandes.

Así lo hicimos, pues mi padre nos regaló $5,000 para la verja, que se puso de block y parte de malla ciclónica.

Después, mi marido llamó a cada una de las muchachas del servicio y les pregunto nombres de padres, maridos, etc, y numero de cédulas (aunque esto ya lo teníamos.)

Yo seguí pegada a mis hijos. Todo el tiempo, hasta que se terminó la verja y teníamos los perros adentro.

A la niñera, la retiramos, pues ella ella llego a mi casa diciendo que la habíamos mandado una tía de ella que habíamos trabajado conmigo, y era una persona responsable, honesta y excelente persona, y fue niñera de mi hijo mayor.

Era de Matancitas por Samaná de nombre Ana, a quien quise mucho y sigo recordando con afecto y agradecida de que me cuidara tan bien a mi hijo. Pero se me enamoro de un marino y se me fue con el. Muy buen hombre, y sé que formaron un familia.

Por eso yo había empleado a esta, pero como Dios es tan grande y poderoso, hizo resplandecer la verdad, y pasó lo siguiente:

Un día yo voy al mercado Modelo de la Avenida Mella y cuando voy subiendo las escaleras viene bajando Ana. Nos abrazamos y le cuento lo que habíamos pasado con el niño y que la niñera era la sobrina de ella, que me había mandado.

Ella me dice muy asombrada “yo no le mande a ninguna sobrina. Como se llama? Yo le dije el nombre y me repite que ella no la mandó y que si me hubiera tenido que mandar una, esa era la que menos hubiera sido porque no servía.

Ahí entonces empece a ver claro el asunto, y ademas supimos depuesto de un tiempo que tenia un marido y que trabajaba en el SIM en Bonao y cuando lo describieron era exactamente como lo describía mi mamá.

Ahora, nunca supimos mandados por quien? Porque de que fueron poderosos del régimen fueron, solo ellos podían hacer algo así, sacar un niño de una cuna de 8 meses (y volviendo por segunda vez al fracasar el primer día) sabe Dios con que fin.

Pero mal fin tuvieron, a su Jefe lo mataron y después huyeron como ratas, el que se hizo dueño de nuestra casa especialmente. Después hablaré de esto.

Aquí nunca se habló de esto por supuesto, pero mucho tiempo después, supimos que todos los que habían tenido algo que ver con las investigación, habían sido cancelado, cuando llegaron a un punto del cual no se podía hablar. Esto se lo informó alguien (que podía saberlo) a mi esposo años después.

El 20 de Abril del 1957 nace nuestro hijo Alejandro de Jesus Arvelo Dalmau, cuarto hijo de la familia (ya habíamos dicho antes).

Ya con ese nuevo hijo, mi padre nos regala diez mil pesos para que hiciéramos un anexo a la casa pues no cambiamos.

Se hicieron dos habitaciones más y un baño, además se aprovechó el desnivel del terreno y se hizo un sótano grandísimo donde los niños tenían una mesa de ping-pong y otros tipos de juegos.

La vida seguía su curso, estábamos muy felices, nuestros hijos eran muy saludables, vivían trepándose en matas, jugando pelota con amiguitos del barrio que iban allá, que habíamos terreno de mas para jugar.

Mi esposo había traído de Marruecos una monita y la amarramos en una mata de guayaba que era la predilecta de mis hijos, y por ahí desfilaban muchísimos niños a ver a la mona, pero resulta que la mona fue creciendo y se estaba convirtiendo en una amenaza entonces decidimos mandársela a mi mamá que vivía en fundación de Peravia en Baní, RD. (La mona Cheetah se mandó cuando vivíamos con tío Mincho porque vivía escapándose. Hasta Lina se recuerda de nosotras llamando la mona por el vecindario. She always came to me because I was her friend. Later it was only Mamá Diana.)

Y quiero que sepan que esa mona comia arroz y habichuelas, se convirtió en una verdadera Dominicana.