Las Bodas

Las Bodas –

Así fue, el 21 de Agosto de 1948 nos casamos en la casa de mi tía Lela que mi padre la había traído de San Pedro de Macorís y la había instalado en una casa grandísima en la calle Garcia Godoy esquina Josefa Perdomo, para que ella fuera chaperona de sus hijas y sobrinas, pues ya las de ella también tenían novios o enamorados y mi tía, cuyo nombre era Aurelia Dalmau Rijo viuda Santos, le había dicho a Papá de su inquietud y de venir para la capital. Ahí fue la boda civil, en la mañana.

En la noche fue la boda religiosa en la Catedral Primada de América y la recepción en el Santo Domingo Country Club.

Fuimos a vivir en el campito de mi Papá, pagando $75 pesos mensuales, pues el decía que no viviría en casa de nadie sin pagar y mi Papá dijo “pues paguen lo que quieran”, pero yo fui la que puse el precio y la que administraba el dinero, hasta que un día (sin el saberlo dije que no pagaba mas, el nunca se enteró) y mi Papá se mudó a un apartamento en la ciudad (porque eso era el campo, aunque no lo crean).

Comenzamos a vivir la vida de casados y con todo lo que implicaba la responsabilidad de ser esposa de un alto oficial Naval.

A los once días de casados, salió para España comandando la fragata Juan Pablo Duarte, a representar junto al Contralmirante Cesar De Windt Lavandier a la Marina de Guerra Dominicana.

Le tocó el honor de llevar el primer barco de la Marina de Guerra Dominicana con toda la dotación Dominicana al puerto de Palos de Moguer en Sevilla, España y con el nombre de nuestro padre de la Patria.

Allá se celebraba creo el Centenario de la Marina de Castilla. (This was a huge deal. And, my father was actually featured in the little booklet that they gave out in the celebration. Don’t know why. There is also a video that my sister found that shows my father shaking hands with Franco. It is like the photographer just liked my dad. It’s the only one of the navies featured.)

Regresó el 23 de Octubre y así a cada rato, estaba de viaje, pues lo mandaban a ver un barco que Trujillo quería comprar o a traer uno que ya se iba a comprar y el se iba en avión para traerlo.

Lo nombran (no recuerdo la fecha) Sub Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra, junto con el Contralmirante Cesar De Windt L. como Jefe de Estado Mayor.

Pero antes el había sido comandante de varias unidades de la Marina y había sido comandante del yate “Angelita”.

(Nota: Papi llevó el yate a Jacksonville a ser re-modelado. El papá de Harlow Middleton, quien fue mi novio por varios años, era muy amigo del señor que hizo la remodelación. Cuando yo conocí a Harlow, tenia el condominio en Mount Dora, y habían dos alfombra orientales originales del yate Angelita. Una era enorme y cogía todo el segundo piso que tenia una sala enorme y miraba hacia el lago Dora. Todavía tiene un tótem verde que también vino del yate. Así que yo viví pisando las alfombra del Angelita.)

El 9 de Agosto de 1949 nace nuestro primer hijo Rafael Alberto Arvelo Dalmau, todas las madres se encuentran bello a sus hijos, pero este todo el que lo veía decía que era precioso, por mi habitación, en el hospital San Antonio de San Pedro de Macorís, vino al mundo mi hijo bajo el cuidado del Dr. Karl T. Georg y su mano derecha Anacaona Ravelo, pasaban gente a verlo.

Ya pueden imaginarse como estaría el de orgulloso con ese primer hijo.

El no pudo estar allá pues había venido de visita oficial el Almirante de la Marina Americana Barbie y a mi marido lo nombraron su ayudante personal.

Así pues, no pudo estar en San Pedro de Macorís para el nacimiento de su primer hijo, pero al otro día, alguien le dijo al Almirante del nacimiento de el hijo de su ayudante y le dijo que se fuera a conocer a su hijo, y que no se apurara.

La esposa del Almirante me mandó muchísimas flores que le había mandada la señora de Trujillo. Eran tantas que mandé la mayoría para la capilla del hospital. Regresamos con nuestro hijo el 21 de Agosto del 1949, el mismo día que cumplíamos un año de casados.

Cuando el niño tenia como 7 meses salió de viaje mi marido a Brazil y yo me quede con mi prima Nora Santos Dalmau, muy querida, pero muy nerviosa.

Una noche ella que toda la vida ha tenido problemas para dormir en las noches, sintió un caballo como a las 3 de la mañana.

Ella despertó a la niñera de mi hijo y se lo dice alarmada, pues resulta que la persona que llegara por ahí, en carro, caballo, etc. era porque iba para nuestra casa, pues ese tramo de calle se terminaba como dije antes en la propiedad de mi padre.

La casa tenia dos entradas y una marquesina, para desmontarse del carro y no mojarse si llovía y tenia entre las dos entradas unas flores y dos palmas medianas en los extremos, en esa parte no había verja y habían unos escalones para entrar a la casa, la cual era como las casas de los ejecutivos de los ingenios, especialmente del ingenio Consuelo que era donde mi papá iba mas por su amistad con Mr. Kilbourne (que estaba casado con una prima, Ana Rosa Santoni) y don Ventura Baez, etc.

Mientras estuvo casado con Cruz Amelia Yssa Subero vivían en la Bolivar en una casa muy linda tipo Morisca.

Volviendo al caso, yo me despierto en mi habitación, me levanto descalza y voy a ver lo que pasa con Nora. Después que me cuenta lo del caballo, yo la calmo y hago que se acueste, y le hago creer que yo me voy a acostar también, pero yo me fui hacia la puerta (que ademas de una buena cerradura yo le ponía un sillón de espinillo, de manera que como quiera no pudieran entrar) yo fui y me paré junto al suiche de la luz de la marquesina.

Miro para afuera por las persianas de arriba (habían dos hileras de persianas de roble, y se cerraban las de abajo), y veo el caballo amarrado de una de las palmas, pero no veo a nadie, entonces miro hacia la puerta y veo un hombre negro tratando de abrir la cerradura, medio doblado en los escaloncitos que habían, ahí, yo prendo la luz y lo ilumino entero, llevaba un cinturón lleno de balas y una tremenda pistola y yéndose para el caballo dice “oh desgraciada, hija de la gran …” , se subió en el caballo (que era blanco) y se fue.

Era un hombre como de 30 a 40 años, fuerte y armado, quien en esa época andaba armado? A que iba ese hombre a mi casa a esa hora? Sin mi marido estar aquí y echándome pestes a mi? Mandado por quien? Algún grandote tenia que ser, pues nadie, pero absolutamente nadie podía estar armado y mucho menos ir a la casa de un militar de alto rango que había ahí? Lo que fuera no le salió. Nunca supimos, pero yo esa noche no dormí más (ya eran alrededor de las 4 de la madrugada) me quedé de guardia (como decían los militares) y a las 8 de la mañana llame a la base, dije lo que había pasado al Jefe de Estado Mayor y me mandaron un Jeep con varios marinos a custodiar la casa, por fuera, por supuesto hasta que mi marido llegara.

Cuento esto para que vean como eran las cosas, y por supuesto, eso no se podía investigar, había que dejarlo así.

Después de todo los nervios de mi prima esa noche no se equivocaron.

El día 25 de Noviembre de 1951, nace nuestra hija Betsy, era una bendición, ya teníamos la parejita. (What, they didn’t line up at the hospital to see me? Ha ha. Ni rubia ni ojos azules.)